• Historia
    Con sus orígenes en Mallorca, pequeña isla situada en el mediterráneo, en el año 1949, Don José Barceló introduce desde Europa la primera variedad de semillas de tomate industrial tipo Napoli en el Valle del Cibao. Aproximadamente seis hectáreas de dicha semillas fueron cultivadas a nivel de prueba, y con los cimientos obtenidos se realizó  una primera siembra de 37.5 hectáreas, que causó notoriedad regional y nacional, por ser algo desconocido en el país; bautizándose así lo que hoy todos conocemos como tomates Barceló, nombre comercial con el cual se le conoce a todas las variedades de este fruto de uso industrial. Los frutos cosechados en el terreno citado, fueron procesados por medios rudimentarios en pilas o tachos, enlatados y sellados manualmente dando origen a la primera pasta de tomate de fabricación nacional que se bautizó con el nombre de flume, dicho nombre en reconocimiento y agradecimiento a una infraestructura que aportaba las aguas para el regadío de estas tierras.

  • Historia
    Estos pasos iníciales en el cultivo integrado de tomate industrial, hechos por BICA (Barceló Industrial, C. por A.) continuaron con gran éxito, de ahí surge la marca Victorina, en honor al triunfo obtenido por los aliados en la Segunda Guerra Mundial. Los logros alcanzados fueron el incentivo para dar el paso firme y definitivo y transformar la agroindustria artesanal a su modernización, y así en Hato del Yaque, Santiago de los Caballeros, en 1955, se instala la primera planta industrial del país y la más moderna del Caribe, Barceló Industrial, C. Por A., que constituyó una de las mas prosperas industrias nacionales.

  • Historia
    Con los años, aparece la marca Victorina, orgullo nacional y reconocida internacionalmente, no solo como pastas, jugos y salsas de tomate, con y sin condimentar, sino también en cátchup, tomates pelados, arvejas, garbanzos, jugos de frutas tropicales, mermeladas, vegetales y granos enlatados entre otros, marca que caracteriza a todos los productos que elabora la empresa, produciendo anualmente mas de un millón de productos terminados.

  • Historia
    Dentro de los programas de desarrollo de esta agroindustria, en el año 1970 en la sección de los Negros, en el Valle de Azua, al suroeste de la isla, se efectúa, un cultivo de prueba, lo que arrojo una cosecha importante en la producción de tomate, que comenzó a ser transportado desde entonces a la planta industrial de Hato del Yaque, Santiago de los Caballeros, y siguió ocurriendo en los años siguientes, pues se fue incrementando el área de siembra. Indudablemente que las condiciones climatológicas del suroeste eran más estable que en el Valle del Cibao, ya que habían mayores extensiones de terreno y suelos fértiles para futuras extensiones, mano de obra abundante y laboriosa, cercanía a puertos, aeropuertos, y obras de infraestructura que permitían al Valle de Azua mayores ventajas competitivas frente a la zona Norte – Noroeste.

  • Historia
    Ante la variabilidad del cultivo y el estudio de factibilidad realizado, los resultados concluyeron que Azua de Compostela, su valle y sus regiones circunvecinas eran aptos para esta explotación. Para el año 1972 se traslada e instala una moderna planta a la citada ciudad, constituyendo la principal de las seis agroindustrias similares, que integraron la Asociación de Fabricantes de Conservas del Agro, entidad sin fines de lucro, incorporada por decreto del Poder Ejecutivo en fecha 20 de enero del 1979, a iniciativa del BICA. A través de los años Victorina Agroindustrial se ha empeñado en llevar a cabo un plan de modernización de sus instalaciones fabriles tales como: programas de ahorros energéticos, ampliación de su capacidad productiva, e inicio de un programa de reestructuración y reconversión industrial; para poder estar acorde con los nuevos tiempos de globalización y libre comercio para beneficio de sus empleados y es así, que en Septiembre del 2000 Victorina pasa a formar parte del portafolio de productos de Distribuidora Corripio, siendo todavía orgullo de la agroindustrial nacional, por ser pionera en el desarrollo y modelo de las empresas que desde siempre aportan al progreso constante de la Rep. Dom.

  • Misión

    Brindar la satisfacción total en la preparación de los alimentos, a través de productos que garanticen el autentico sabor dominicano, haciendo de sus comidas tradicionales las mas apetitosas para toda la familia.

  • Visión

    Ser una empresa líder en el sector agroindustrial, de firme desarrollo y productividad; ofreciendo una gran variedad de productos para la dieta dominicana, apoyados en los más altos estándares de calidad.

  • Valores

    Victorina se esfuerza en la elaboración de sus productos, garantizando así la fidelidad de sus clientes y consumidores enfocados en los siguientes valores, los cuales han estado presente desde sus inicios:

    • Compromiso de calidad.
    • Pasión por lo que hacemos.
    • Respeto por los consumidores.
    • Orientación al cliente.
    • Responsabilidad social.
    • Integridad.